“¿Cuánto vale tu tiempo?”, por Jesmarie Meléndez

| May 24, 2011

micoach.es

El valor de nuestro tiempo me parece que no encabeza la lista de nuestras evaluaciones diarias; aquellas evaluaciones que hacemos cada día antes de dormir para identificar  cuán cerca estamos  de lograr lo propuesto.  Lo que sí percibimos todos, muchas veces sin querer, es que el tiempo de algunos parecería tener más valor que el de otros. Hay personas cuyo tiempo parece intocable mientras el nuestro parece ser ocupado por todo el mundo, es como si pensaran que no tenemos nada importante que hacer, como si todo lo pudiéramos posponer. Al principio nos llena de dicha pensar que todos cuentan con nosotros, que somos tan imprescindibles que las actividades no se podrían llevar a cabo sin nosotros. Es allí cuando sentimos que todo el mundo nos  conoce, respeta y estima. La escena perfecta hasta que surgen compromisos que no podemos posponer y  la gente sigue llenando nuestra agenda sin autorización. Comenzamos a cumplir con compromisos por el compromiso y no porque queremos. Llega el momento que nos cuesta tanto disfrutar de nuestras tareas, no tenemos tiempo para hacer lo que verdaderamente queremos hacer y quedamos mal con todos; hasta con nosotros. Todo comienza a perder el sentido, nos percatamos de que no todos cuentan con nosotros sino que nos dejan todas las responsabilidades a nosotros.

La situación no es así para todos, hay seres humanos a los que no les sucede esto: los intocables. Son aquellos que llegan tarde a los eventos importantes porque estaban ocupados. Aquellos que son saludados por todo el mundo porque se entiende que hicieron un esfuerzo por estar allí. Aquellos a los que no se le delegan cosas que requieren mucho esfuerzo porque se cree que se han esforzado lo suficiente diariamente. Tratando de comprender este fenómeno llegue a  una conclusión: “la ley de oferta y demanda”. Esta ley es la que fundamentalmente establece el valor de los productos. Es decir, mientras más oferta tenga un producto, tendrá menos demanda y por consiguiente valdrá menos. Por el contrario, mientras menor sea la oferta del producto (menos existan), mayor será la demanda (mas personas lo quieren tener) así que valdrá mas. Me explico mejor: si los plátanos están escasos valdrán más caros, si hay demasiados casi los regalan para salir de ellos. Lo mismo sucede con nuestro tiempo, si en todo momento nos ofrecemos para cualquier cosa las personas comienzan a asumir que el tiempo nos sobra y no aprenden a valorarlo; incumplen a la puntualidad con nuestros compromisos, nos hacen perder el tiempo.

El ser selectivos con los compromisos que decimos cumplir, hace que las personas valoren nuestro tiempo porque se dan cuenta del valor que le otorgamos. ¿Quién le añade valor al tiempo? Tú.

 

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Héctor Alfredo Millán : Siervo de Dios, enamorado, músico, poeta aficionado, Contable, Estudiante de Maestría en Consejería, Fundador y Director de http://loesencialpr.com... para servirle. Hablemos: http://loesencialpr.com/contactanos/

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