Por Pastor Héctor Millán (extracto de la Conferencia impartida en el Congreso de Líderes Visionarios del 22 de noviembre 2025 en Coamo PR)

“Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra.”
— Génesis 2:4–5

Desde el principio de la historia humana, Dios establece principios que no cambian. En Génesis 2 vemos uno de esos principios: la relación entre la administración humana y la multiplicación divina. Antes de que surgiera la vegetación y antes de que lloviera, Dios detuvo el proceso natural de multiplicación por una razón específica: aún no había hombre que administrara la tierra.

Dios nunca multiplica sin propósito, y ese propósito siempre está conectado con la administración.


🌧 No había lluvia… porque no había administrador

Texto bíblico revela algo fascinante: la lluvia, símbolo de provisión y crecimiento, estaba retenida. No porque Dios no pudiera enviarla, sino porque:

  • No había hombre para trabajar la tierra.
  • No existía un administrador para sostener lo que iba a crecer.

Antes de la bendición, Dios busca un mayordomo.
Antes de la multiplicación, Dios exige estructura.

Esto nos enseña algo poderoso: Dios no libera crecimiento donde no hay capacidad para manejarlo.


🔄 Multiplicación y administración están conectadas

Hay una relación directa entre:

  • Expandir y sostener
  • Crecer y organizar
  • Multiplicación y administración

Muchos oran por más bendición, más ingresos, más personas, más oportunidades… pero no se preguntan si tienen los sistemas para manejar ese crecimiento.

En el orden divino:

No administras porque creces… creces porque administras.


🚫 Lo único que limita tu crecimiento… es lo que no sabes administrar

Dios no detiene la multiplicación por falta de recursos.
La detiene por falta de estructura.

  • Si no sabes administrar el tiempo, no puedes manejar más responsabilidades.
  • Si no sabes administrar las finanzas, más dinero no resolverá nada.
  • Si no sabes administrar relaciones, Dios no te enviará personas que se lastimen bajo tu liderazgo.
  • Si no sabes administrar tu vida espiritual, no te confiarán más ministerio.

La bendición que Dios te quiere entregar está lista… pero necesita un administrador preparado.


📈 Tus sistemas determinarán tu nivel de crecimiento

Puedes tener pasión, visión y talento, pero…

Crecerás solamente al nivel que te lo permitan tus sistemas.

En la Biblia y en la vida real, vemos esta verdad repetirse:

  • Iglesias que no crecen porque no tienen estructura de discipulado.
  • Negocios que se estancan porque no desarrollan procesos claros.
  • Familias que se desorganizan porque no establecen prioridades.
  • Personas que no avanzan porque no han creado sistemas diarios de disciplina.

El crecimiento no es un misterio espiritual, es una consecuencia ordenada.


🌿 Conclusión: Pídele a Dios lluvia… pero prepara el terreno

Todos anhelamos multiplicación. Pero Dios, desde Génesis, nos recuerda:

La lluvia llega cuando existe un administrador capaz de sostener la cosecha.

Así que hoy pregúntate:

  • ¿Qué área de mi vida necesita mejor administración?
  • ¿Qué hábitos debo desarrollar?
  • ¿Qué sistemas tengo que crear o fortalecer?
  • ¿Qué estructura debo establecer antes de pedir crecimiento?

Dios quiere enviarte lluvia.
Pero Él también quiere que estés listo para recibirla.